Asociación Antahkarana



Lo que soy hoy es el fruto de todas mis experiencias pasadas. Solo que una de ellas no hubiese sido como fue…yo seria diferente.

¿Mejor? ¿Peor? No lo se… ni hay forma humana de saberlo.

Claro que a lo largo de nuestra vida muchas de nuestras decisiones o no nos han llevado a donde creímos o nos avergüenza nuestro comportamiento. Pero… esas experiencias nos han enseñado mucho mas que las placenteras. Nos han enseñado a donde no queremos ir…o estar, nos han enseñado como realmente somos y como superarnos.

Si  borro todos mis fallos para mostrar y mostrarme a mi misma un expediente perfecto… dejare de ser quien soy, pues yo no soy perfecta. Si no siendo perfecta, puedo maquillar el expediente…eso no cambia nada y me hago trampas al solitario. Los demás puede que ignoren quien soy…pero yo no gozo de ese privilegio. Desear que no soy como soy sino como querría ser…es una perdida de tiempo que solo me provoca frustración.

Aceptarse uno mismo es un claro signo de madurez. Llega un dia en que se comprende que no se trata de competir… ni con uno mismo.
Fijémonos en todo lo que nos rodea….a nada se le exige perfección, con ser lo que se es basta. 
Fijémonos en los que nos rodean… somos mas condescendientes con los demás que con nosotros mismos.

¿Ya te ha llegado la hora de aceptarte? si te aceptas estas en el camino de poder perfeccionarte… y amarte. 

“Ama al prójimo como a ti mismo” cuando logras amarte…que no quiere decir que te ciegues a tus fallos, estarás capacitado para amar a los demás…pues no podemos dar lo que no tenemos. 

Soy consciente de que acumulo muchos fallos y que de otros muchos aun no tengo ni idea.
Se el esfuerzo y dolor que me ha costado llegar a donde he llegado.
Se que siento… y que me emociono… y que mi comportamiento unas veces me enorgullece y otras me avergüenza. ¿Como no amar a una criatura con tanta carga, tan sensible, vulnerable e inmadura? Amo a la que fui, a la que soy… y aguardo expectante a la que seré. Soy como una semilla que se va abriendo paso entre las inclemencias del tiempo y bondades del terreno para lograr llegar a convertirse en árbol.
 Todos, absolutamente todos… somos así ¿Como no amarnos y amar a nuestro prójimo por más que seamos manifiestamente mejorables? 

Para ayudarte a soltar las culpas y rencores, que todos llevamos en nuestras espaldas, te ofrezco una pequeña ayuda soltar culpas y rencores  si te apetece la utilizas.