Asociación Antahkarana


¿Qué es realmente el infierno? …o mejor dicho cuando nos referimos al infierno ¿es siempre como nos lo pinta la religión cristiana?

Ante un gran cataclismo solemos decir…. esto es un infierno.  
Ante una situación que nos desborda también decimos…estoy viviendo un infierno.
Y cuando nos culpamos por algo que consideramos imperdonable… nos decimos que vamos ha ir al infierno porque lo hecho es imperdonable y seguro que pagaremos por ello.

Por lo tanto infierno siempre es un “lugar” donde se manifiesta lo peor de lo peor que podamos imaginar y del que no tenemos escapatoria… bien sea por méritos propios o ajenos.

De entrada…yo con el de la religión del castigo eterno…y además por castigo impuesto por Dios por mis pecados, no creo. Lo encuentro absurdo… aunque hubo un tiempo en que si me lo creí.

Un cataclismo puede definirse como infierno por el dolor y destrucción causados… pero no es por los pecados de nadie. Un cumulo de circunstancias lo provocan y sencillamente se padece.
Una situación caótica en la que estamos inmersos que nos provoca mucho dolor….. nos hace sentir  impotentes y sin escapatoria final…. pero como dice el refrán “no hay mal que cien años dure…o cuerpo que lo aguante” todo es transitorio, vivimos en el mundo del devenir. Nada solo el cambio esta quieto. Todo esta viniendo de…y yendo hacia.

El sentirnos dignos del fuego eterno por nuestros actos…. en el momento en que somos conscientes de que lo hecho es un gran embrutecimiento de nosotros mismos….ya estamos en el camino de la redención…porque comprendemos.
Quizás consideremos imperdonable nuestra actitud…. pero es solo una consideración. 
La Iglesia amenaza con el fuego eterno… si no confiesas tus pecados. Nos aligera la carga con la confesión de nuestros pecados. Al confesarlos…  los reconocemos…. y aceptamos la responsabilidad. 
Siempre me maravillo de pequeña que ante mis grandes pecados…. con Ave Marias y Padre Nuestros quedaba todo perdonado.
Por tanto tardaremos más o menos…. pero del infierno se sale. 
Todos aquí en la Tierra pasamos por momentos que describimos como puro infierno 🙂
Del infierno no te sacan…. del infierno sales. Nadie puede sacarte de tu infierno si tu no quieres…. nuestras propias reflexiones o las palabras u obras de otros nos dan fuerzas para lograrlo… pero o lo hacemos nosotros…o allí de momento nos quedamos
Es solo cuestión de cuanto aguantamos hasta decirnos  ¡basta!

El infierno eterno de las religiones, que no solo la católica nos obsequia con esta muestra de sadismo de la fuente del Amor, sencillamente no puede existir.
Nos dicen “Dios está en todas partes”…muy bien, me lo creo.
Y ahora pueden decirme esas eminencias que han logrado con  el terror manipular a miles de millones de personas  ….¿donde lo situamos? si como dicen esta en todas partes… sencillamente no queda lugar fuera de “todas partes” para este horror…. y si esta dentro de Dios….  absurdo un lugar donde El nos castiga por estar aprendiendo. Un Padre que castiga eternamente al hijo por aprende…. de padre no tiene nada…. ni logra su fin que es enseñar al hijo.

El infierno personal si que se puede experimentar… aquí en la Tierra. El infierno es un sentimiento interior que manifiesta el caos que sentimos ante lo que vivimos. 
Y…. ¿es malo?
Yo diría que es doloroso…. pero…. pasamos por diferentes grados de “infierno personal” cada vez que antes de aprender algo estamos en la duda. Ese tormento acaba siendo motivo de aprendizaje… por tanto acaba siendo bueno. Cuando nos hartamos de sufrir…. acabamos encontrando la puerta de salida.
Hay personas que ante tanto sufrimiento sencillamente dicen basta… no con la mente sino con el alma… y se marchan. 
Cuando su alma decide que esta situación no le permite avanzar más, deja el cuerpo y sencillamente comienza una nueva etapa. 
¿No lo hacemos nosotros a cada momento cuando nos damos cuenta de que lo que sea que estamos construyendo  no nos lleva a ninguna parte?que es un desastre, que no tiene arreglo. Si es solo cuestión de aprendizaje, lo coherente, es comenzar otra vez el proyecto con los conocimientos adquiridos del desastre anterior. Por tanto no veo nada de malo en ello.

Vivir en un infierno nos lleva a nuestros limites. Nos obliga a fortalecernos.¿ Cuantas veces no hemos avanzado justo porque no teníamos otra escapatoria que enfrentar lo que de ninguna manera queremos enfrentar?

El infierno es duro, pero el infierno no siendo necesario… en algunos momentos de nuestras vidas es inevitable.
Podríamos aprender de algún otro modo…. pero en este preciso momento no se nos ocurre ninguno. Cuando nuestra mente se aclara lo suficiente encontramos la puerta de salida bien sea para continuar probando con nuestro cuerpo y mente actuales…. o con unos nuevos.

Como creamos nuestra realidad, si creemos que vivimos un infierno….¡lo materializamos! 
que no significa que sea real, solo que nosotros lo vivimos como real.
Muchas veces si miramos a nuestro alrededor, cuando alguien desesperado  lamenta sus desventuras …. nosotros no lo vemos tan grave…o encontramos diferentes maneras de salir del conflicto.

Es el grado de “visión” de la vida el que marca la diferencia. A mayor caos menor visión. 

TODO enseña, no hay castigos. Todo lo que vivimos son las consecuencias de lo que decidimos.
Infierno es solo una denominación de un estado emocional extremo….. el otro extremo es la iluminación y también podemos experimentarlo en la Tierra 🙂 
En uno nos sentimos lo mas alejados y perdidos posible de nuestro hogar y en el otro ya hemos vuelto a casa. Entre estos dos grados nos movemos los hombres aquí en la Tierra. Estamos en el camino de vuelta a casa 🙂 …. todos los caminos acaban en ella. Es solo cuestión de tiempo. Muchas veces no vemos el sendero…. pero el sendero existe… porque sencillamente el “volver a casa” es solo tomar conciencia del lugar….YA ESTAMOS EN CASA.