Asociación Antahkarana

La crueldad es el estadio más avanzado del dolor propio.
Si bien es cierto que sus efectos perjudican grandemente a quienes son los receptores de este dolor, quien lo emite esta literalmente cegado por el dolor interno que siente… y al igual que un toro al que han maltratado hasta lograr que reaccione de manera instintiva, la persona cruel arremete con toda su fuerza contra todos y todo lo que le parece nocivo (muchas veces las personas que se le cercan ofreciendo ayuda o simpatía)  intentando desembarazarse de ese dolor que le corroe, No tiene para nada en cuenta otra cosa que infligir en los demás lo que ella siente de manera continua.

Intentar dialogar con estas personas en este estadio es esfuerzo vano, están mas allá de las palabras y el consecuente razonamiento.
Solo podemos apartarnos de su camino, protegernos de sus reacciones  y no reaccionar a sus ataques con mas ataques. Si es posible internar protegerlos de si mismos. Su frustración los enfada …. y el poder manifestar su dolor solo les calma de manera transitoria… lo único que logran al final es aumentar el dolor, la rabia y la impotencia que sienten cuanto más manifiestan su rabia..

Algo, un dia, en alguna parte, les provoco una herida que no logro cicatrizar, quizás fue hecha por otra persona rabiosa….o quizás fue su interpretación de unos hechos lo que la provoco.
Algunas veces estas personas son “muy frías” en el planeo de sus actos, es solo un grado de acción superior del acto de herir ….el plano mental siempre es superior al plano físico.

Hemos distinguido siempre entre crueldad y crueldad gratuita, para mi no existe esta distinción pues  no hay ninguna de las dos que sea menos dañina para quien la recibe y que no sea un grado de la misma crueldad.

Por mas que entendamos que una herida profunda e inesperada puede trastocar a una persona momentáneamente, tendríamos que comprender que los que han llegado a este estadio… por heridas quizás invisibles a primera vista… son  dignos  de nuestra compasión….que no tolerancia. www.antahkarana


Nadie escoge sentirse amargado, rabioso, despreciado, malhumorado, justiciero, impotente……son manifestaciones internas que intentan liberarse al no poder ser contenidas dentro de uno mismo.


Afortunadamente siempre es posible llegar a cicatrizar esas insoportables heridas… si en algún momento su conciencia logra abrirse paso entre tanta confusión, comprende lo dañino y auto dañino de su comportamiento y buscar ayuda. 


No les ayudaremos a encontrar este resquicio de luz devolviendo les la misma agresividad que emiten….. si lo hacemos, quizás que nos planteemos que es lo que llevamos nosotros en nuestro interior que reacciona tan instintivamente.
Defendernos si, pedir compensaciones por el dolo causado si….pero sin que sucumbamos a la misma rabia que por principio consideramos inaceptable.