Asociación Antahkarana


Mucho nos lamentamos de que no logramos alcanzar lo que creemos el sumun de nuestra  felicidad. Esta felicidad , de hecho,está al alcance de todos. Solo es cuestión de pagar su precio….y si somos sinceros muchas veces decidimos que es demasiado elevado y entonces regateamos.
Para cada uno de nosotros esta tiene un significado diferente….y además varia con el tiempo.
Hay objetivos a miles que creemos nos llevaran a este estado ideal : ver a los mios felices, tener un determinado trabajo, encontrar al compañer@ perfecto, triunfar socialmente, estar sano, llegar a final de mes sin dificultades, adelgazar, escuchar a mi grupo preferido, vivir en determinado lugar, sentirme en paz, ayudar a los demás, inventar algo grandioso, degustar los mejores manjares, tener mucho poder…….etc
Pero…..¿que estoy dispuest@ a “pagar” por alcanzarlo?
Si queremos tener el cuerpo “ideal” según ciertos cánones de belleza y nada mas lejos de la realidad….¿estamos dispuestos a cumplir escrupulosamente un determinado tipo de alimentación y hacer ejercicio físico extenuante por el resto de nuestros días, pasar por el quirofano o vivir permanentemente esclavos de las ultimas tendencias de modas en el vestir por ejemplo? 

Todo es posible si nos empeñamos…..pero cuando estamos inmersos en tamaño sacrificio nos decimos: que régimen si…..pero si me paso un poco ¡es humano! Ejercicio si …pero no tan cansado ni tan constante ¡que es un coñazo! 
Eso si, nos lamentamos si no conseguimos el resultado porque no hemos logrado mantenernos en la batalla…..en resumen no hemos pagado el precio que costaba alcanzar el objetivo…y nos sentimos culpables. En este punto seria de lo más sensato pararse y reflexionar si nuestra meta nos lleva a alguna parte… aparte de a la frustración. Pensar en si de verdad eso nos hace felices o es un verdadero calvario…aunque lo alcancemos.
¿Que decir de las relaciones? el Yo impera, pensamos en el Tu siempre para alcanzar el beneficio del Yo. Me hace feliz compartir mi vida con esta persona ….y por ello, para mantenerla a mi lado,le doy lo que creo oportuno…..tiempo, complicidad, sexo, dinero,amistad, cariño, amor….. pero siempre con vistas a lograr lo que es mi objetivo.
Si las exigencias las consideramos demasiadas……nos quejamos de que es injusto. No se trataba de que el esfuerzo este equilibrado, se trataba de que yo quería alcanzar mi objetivo y me sintiera feliz y para ello pague lo que creí que era su precio. Olvidando lo más básico… olvidando que el amor no tiene precio. Intentar comprar amor siempre acaba en desastre.

Afortunadamente no hay precio para la felicidad. Porque lo que de veras nos hace felices es tan valioso que es regalado.
Cuando nos mueve el egoísmo, por más que nos esforcemos, no alcanzaremos el sentirnos bien. Cuando nos mueve el amor, con cualquiera de sus manifestaciones:generosidad, solidaridad, entrega… no hay que pagar ningún precio pues nos sale espontáneamente del alma hacer lo que hacemos. Es más, mientras lo realizamos nos sentimos felices  por la satisfacción que nos da el hacer lo que sentimos. ¿Precio de la felicidad? la felicidad no tiene precio 🙂


Te propongo un reto. Te regalo un libro. Es un librito que a pesar de su crudeza te deja un muy buen sabor de espíritu.  ¿Qué tal si después de leerlo lo comentamos? Siempre se ha dicho que ven más muchos pares de ojos que un par sólo.
Mándame tu correo electrónico a antahkarana.cercleterapiesnatu@gmail.com   
Además, con este juego, lograremos contactar personas anónimas que…vete a saber lo alejadas o cercanas que estamos geográficamente.
 Me ayudarás, si aceptas, a poder dar. Te estaré agradecida, pues no se puede disfrutar del placer de dar si no hay nadie dispuesto a recibir. Sea este momento el inició de una larga amistad o la continuación de nuestro contacto anónimo te deseo un feliz y provechoso día amig@


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