Asociación Antahkarana

Cuando se es cobarde, siempre siempre siempre se le falla a alguien….. a parte de a uno mismo.

¿Quien no ha sido cobarde alguna vez? Yo, lamentablemente muchas.
Algunas de estas veces soy perfectamente consciente cuando las vivo de que soy cobarde, de que me escondo, porque me vergüenza una acción mía o de otra persona y eludo enfrentarla por pereza o miedo….. y me siento muy mal. Pero no reúno el valor para enfrentar la situación.
Otras veces, lo que hago es justificarme directamente. 
Esta es la peor opción. Si, me he justificado, mi conciencia momentáneamente se ha callado…..pero solo momentáneamente, no hay manera de callarla eternamente. 
La  verdad, por mas que se quiera silenciar, sigue siendo la verdad….. y en los momentos mas insospechados… sale y te vergüenzas. 
Sabes que no eres lo que aparentas, lo que deseas….. y te dices que no vales gran cosas. Que quienes de veras valen, si de veras te conociesen…. ni te respetarían ni te valorarían….y además….. ¡es que te lo mereces! eres un fraude, alguien que decepciona en los momentos en que se le necesita.
Recuerdo perfectamente todas las ocasiones en las que me he sentido cobarde, aunque intente relegarlas al olvido.

Puede que nadie se de cuenta….. puede que haya podido engañar a quienes he defraudado sin ellos ser consciente….. Pero no puedo engañarme a mi misma.


Puede que si se hayan dado cuenta y en una demostración de amor y comprensión ( esto me hace sentir verdaderamente mal y a ellos los engrandece) lo ignoran o lo superan… e incluso me dan ánimos para que no me vaya al abismo de los miserables.

Puede que se den cuenta y reaccionen enfrentándome a los hechos y hasta puede que apartándome de su lado…. solía  reaccionar de entrada con chulería a esta reacción. Día a día, aunque lentamente(mucho mas de lo que quisiera) mas veces lo cojo con humildad y como un aprendizaje, duro pero valioso, necesario y beneficioso.


Y  estos últimos son los que me hacen el favor mas grande….si logro vencer la ira (y la vergüenza) de haber sido descubierta mi cobardía, quizá logro en la próxima ocasión ( que la habrá fijo) estar un poco mas preparada para no dejarme vencer por esa parte de mi misma…. que no me gusta, ni me enorgullece y me desmerece. Como mínimo, si solo reacciono con ira( la psique humana es muy compleja) me digo que he pagado mi falta de valor… a la fuerza, pero la he pagado. Lo que quería esconder a salido a la luz publica.
Fuere de la manera que fuere, si fruto de cualquiera de mis pasadas experiencias,  logro vencer en la próxima confrontación con MI cobardía, no veas lo agradecida que me siento de las amarguras pasadas. ME SIENTO ORGULLOSA DE MI MISMA…. y eso es un gran subidón de auto estima.


SE QUE SOY CAPAZ DE APRENDER Y SUPERARME A MI MISMA….. me acepto y soy consciente de que “estoy en ello” ya no me juzgo con severidad, lo hecho hecho esta…y a lo hecho ¡pecho! Cuando logro pedir sincero perdón, resarcir en lo posible el dolo cometido…. y luego seguir adelante, es cuando la lección a hecho su efecto y he crecido.


La cobardía se alimenta de nuestros miedos e inseguridades. Cuando te encuentres con un/una cobarde….. recuerda las veces que tu mism@ lo has sido, lo mal que lo pasa el/la  susodich@ su descrédito, su debilidad….. y analizate….. ¡haber como reaccionas! eso, te dirá mucho de ti mism@   www.antahkarana